Productos baratos se agotan con rapidez en los comercios

productos-economicos-escasezDe nada sirvió el llamado a la calma. Tampoco funcionó la promesa presidencial de que los productos con precios rebajados permanecerán estables durante varios meses.

La tienda Pablo Electrónica, ubicada en La Candelaria, amaneció sitiada por centenares de personas que deseaban comprar un electrodoméstico con los atractivos descuentos anunciados por el Ejecutivo. La Policía Nacional cercó la calle donde se encuentra el establecimiento para evitar el paso peatonal y el tránsito de vehículos, mientras que las aceras se usaron para organizar a los clientes ansiosos por conseguir algún producto.

En las filas sólo había una preocupación: que los productos más baratos se acabaran. “Al parecer sólo quedan los televisores más caros”, comentaba una señora en la larga cola. Avanzaba la mañana y la impaciencia aumentaba al ver que los grupos de compradores que entraban al local se limitaban a 10 personas.

Adentro el apuro era para los vendedores quienes debían explicar que los productos cuyos precios sufrieron el mayor recorte estaban agotados.

“El pueblo que está en la parte de afuera en la expectativa de poder entrar al comercio piensa que va a conseguir televisores de mil y 2 mil bolívares, esos no son los precios que se manejan, los precios que están aquí son los precios supervisados tanto por Indepabis, por Sundecop, por la Presidencia de la República y el Seniat”, resumió Luis Herrera, uno de los encargados de la tienda.

Relató que entre el martes y la mañana del miércoles atendieron a alrededor de mil clientes y los primeros fueron los más afortunados. “En ningún momento he visto a ningún vocero oficial diciéndoles a las personas que están allá afuera de las instalaciones de Pablo Electrónica que ya los precios regulados sobre la marca LG están agotados (…) Eran 30 piezas disponibles lo que había en esestock y las primeras 30 personas se aprovecharon de ese precio”.

Agregó que del resto de la mercancía los inventarios se han reducido rápidamente y que no hay razones para esperar horas en cola. “Los stocks son muy resumidos, nos deben quedar 15 piezas de un producto, 3 de otro, 2 piezas de otro (…) No le recomendamos a nadie que esté haciendo cola, que esté llevando sol, frío”, insistió el empleado.

“Ni una noche más”

A pocos metros, enfrente del Centro Comercial Sambil, también se agolparon centenares de personas en el otro establecimiento de Pablo Electrónica. Esperaban comprar una cocina o una nevera a buen precio. “Si puedo ahorrar 20 mil bolívares prefiero esperar dos días”, dijo Mariano Giannantone.

Este local permaneció cerrado toda la mañana lo que motivó el desconcierto. “Queremos comprar” y “ni una noche más”, fueron consignas que repitieron los consumidores tras horas de espera. La impaciencia se mezcló con el desorden, los malos olores generados por los desechos acumulados durante dos días de espera y la molestia de los habitantes de los edificios de Parque Caracas. Sólo fue a partir de las 2 de la tarde cuando algunas personas pudieron entrar y comprar.

La ansiedad se regó por otros comercios de La Candelaria. Algunas tiendas de electrodomésticos que aún no han sido fiscalizadas colocaron avisos en las vitrinas para explicar el porqué de sus precios. “No somos importadores, compramos a distribuidores nacionales”, decía uno de los carteles.

La explicación no complacía a quienes entraban al local. “¿Quién confirma que esto es verdad? Ellos tienen que bajar los precios también”, reclamaba un comprador.

En otra tienda de electrodomésticos, ubicada en la avenida Urdaneta, justo al frente del Ministerio de Interior y Justicia, también hubo largas colas.

A las 11 de la mañana al menos 200 personas confiaban tener la suerte de encontrar productos económicos. “¿Aquí bajaron los precios?”, le preguntaban a los afortunados que salían del comercio cargando un televisor o una cocina.

En Catia también hubo concurrencia alrededor de los comercios de electrodomésticos. Desde la noche del martes las personas se organizaron en listas para poder comprar en los locales de la calle Colombia.

Funcionarios de la Guardia Nacional controlaron la entrada a los comercios. Las rebajas oscilaban entre 40% y 65%, y los bienes más demandados eran los televisores pantalla plana, equipos de sonido, lavadoras, cocinas y los equipos de refrigeración. “No bajaron nada. Un televisor en 12 mil bolívares. ¡Quién puede pagar eso!”, exclamó una señora.

Vía El Universal

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